sábado, mayo 24, 2008


Soneto 11 - Shakespeare


Al tiempo que decaigas podrás ver cómo crece

En alguien tuyo aquello de que has de separarte;

Y cuanta sangre nueva otorgues siendo joven,

Podrás llamarla tuya cuando dejes de serlo.


En ello estriban juicio, belleza y crecimiento;

Y su ausencia es locura, vejez, frío, declive.

Si así pensaran todos, el tiempo acabaría

Y en tres generaciones terminaría el mundo.


Que aquellos que no han sido hechos para quedar,

Deformes, toscos, rudos, estériles fallezcan:

Pero a ti se te dio más que al mejor dotado,

Y mimar deberías un don tan generoso.


Si la naturaleza hizo de ti su sello

Fue porque hicieras copias, y el modelo no muera.

jueves, mayo 08, 2008


Dos rojas lenguas de fuego

que, a un mismo tronco enlazadas,

se aproximan, y al besarse

forman una sola llama;


dos notas que del laúd

a un tiempo la mano arranca,

y en el espacio se encuentran

y armoniosas se abrazan;


dos olas que vienen juntas

a morir sobre una playa

y que al romper se coronan

con un penacho de plata;


dos jirones de vapor

que del lago se levantan

y al juntarse allá en el cielo

forman una nube blanca;


dos ideas que al par brotan,

dos besos que a un tiempo estallan,

dos ecos que se confunden,

eso son nuestras dos almas.

Bécquer

martes, mayo 06, 2008


Canción del Amor Lejano
José Angel Buesa


Ella no fue, entre todas, la más bella,
pero me dio el amor más hondo y largo.
Otras me amaron más; y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.

Acaso fue porque la amé de lejos,
como una estrella desde mi ventana...
Y la estrella que brilla más lejana
nos parece que tiene más reflejos.

Tuve su amor como una cosa ajena
como una playa cada vez más sola,
que únicamente guarda de la ola
una humedad de sal sobre la arena.

Ella estuvo en mis brazos sin ser mía,
como el agua en cántaro sediento,
como un perfume que se fue en el viento
y que vuelve en el viento todavía.

Me penetró su sed insatisfecha
como un arado sobre llanura,
abriendo en su fugaz desgarradura
la esperanza feliz de la cosecha.

Ella fue lo cercano en lo remoto,
pero llenaba todo lo vacío,
como el viento en las velas del navío,
como la luz en el espejo roto.

Por eso aún pienso en la mujer aquella,
la que me dio el amor más hondo y largo...
Nunca fue mía. No era la más bella.
Otras me amaron más... Y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.

viernes, mayo 02, 2008


Elegía por nosotros - Buesa

Erguida en tu silencio y en tu orgullo,
no sé con qué señor que te enamora,
comentas a manera de murmullo:
¡Mirad ese es el hombre que me adora!
 
Yo paso como siempre, absorto,... mudo,
y tú nerviosamente te sonríes,
sabiendo que detrás de mi saludo,
te ahondas y después te me deslíes.
 
Yo sé que ni te busco, ni te sigo,
que nada te mendigo, ni reclamo,
comento, nada más con un amigo:
"Esa es la mujer que yo más amo".
 
Yo sé que mi cariño recriminas,
es claro tú no entiendes de esas cosas,
qué sabe del perfume y las espinas,
quien nunca estuvo al lado de las rosas.
 
Tú sabes que jamás suplico nada,
y me sabes cautivo de tus huellas,
que vivo en la región de tu mirada,
y comparto contigo las estrellas.
 
Un día nos veremos nuevamente,
y es lógico que bajes la cabeza,
tendrás muchas arrugas en la frente,
y el rostro entristecido y sin belleza.
 
Serás menos sensual en la cadera,
tus ojos no tendrán aquel hechizo,
y aún murmuraré- ¡Si me quisiera!
tú sólo pensarás: ¡Cuánto me quiso!

martes, abril 29, 2008



Era mi amiga - Buesa


Era mi amiga, pero yo la amaba
yo la amaba en silencio puramente,
y mientras sus amores me contaba
yo escuchaba sus frases tristemente.
 
Era mi amiga, pero me gustaba
y mi afán era verla a cada instante.
Nunca supo el amor que yo albergaba
porque siempre me hablaba de su amante.
 
Era mi amiga para todo el mundo
porque a nadie mi amor yo confesaba,
pero yo la quería muy profundo
y forzosamente me callaba.
 
Era mi amiga, y mi cuerpo sentía
estremecer si ella me miraba,
al oírla junto a mí feliz me hacía
mas de este amor ella nunca supo nada
 
y aunque sólo mi amistad yo le ofrecía,

era mi amiga, pero yo la amaba.

domingo, abril 27, 2008


Soneto con sed - Buesa


Leyendo un libro, un día, de repente,
hallé un ejemplo de melancolía:
Un hombre que callaba y sonreía,
muriéndose de sed junto a una fuente.
 
Puede ser que, mirando la corriente,
su sed fuera más triste todavía;
aunque acaso aquel hombre no bebía
por no enturbiar el agua transparente.
 
Y no sé más. No sé si fue un castigo,
y no recuerdo su final tampoco
aunque quizás lo aprenderé contigo;
 
yo, enamorado, soñador y loco,
que me muero de sed y no lo digo,

que estoy junto a la fuente y no la toco.

martes, abril 22, 2008


Canción de la espera - Buesa


Espero tu sonrisa y espero tu fragancia
por encima de todo, del tiempo y la distancia.
Yo no sé desde dónde, hacia dónde, ni cuándo
regresarás ... sé sólo que te estaré esperando.
 
En lo alto del bosque y en lo hondo del lago,
en el minuto alegre y en el minuto aciago,
en la función pagana y en el sagrado rito,
en el limpio silencio y en el áspero grito.
 
Allí donde es más fuerte la voz de la cascada,
allí donde está todo y allí donde no hay nada,
en la pluma del ala y en el sol del ocaso,
yo esperaré el sonido rítmico de tu paso.
 
Comprendo que de mí ya se ría la gente
al ver cómo te espero desesperadamente.
Cuando todos los astros se apaguen en el cielo,
cuando todos los pájaros paralicen el vuelo
cansados de esperarte, ese día
lejano yo te estaré esperando todavía.
 
No importa: aunque me digan todos que desvarío,
yo te espero en las ondas musicales del río,
en la nube que llega blanca de su trayecto,
en el camino angosto y en el camino recto.
 
Niño, joven o anciano, sonriendo o llorando,
en el alba o la tarde, yo te estaré esperando,
y si me convenciera que ese ansiado día

no habría de llegar, también te esperaría.

viernes, abril 18, 2008


Poesía del Amor Imposible
José Angel Buesa


Esta noche pasaste por mi camino
y me tembló en el alma no sé qué afán
pero yo estoy consciente de mi destino
que es mirarte de lejos y nada más.

No, tú nunca dijiste que hay primavera
en las rosas ocultas de tu rosal.
Ni yo debo mirarte de otra manera
que mirarte de lejos y nada más.

Y así pasas a veces tranquila y bella,
así como esta noche te vi pasar.
Más yo debo mirarte como una estrella
que se mira de lejos y nada más.

Y así pasan las rosas de cada día
dejando las raíces que no se van.
Y yo con mi secreta melancolía
de mirarte de lejos y nada más.

Y así seguirás siempre, siempre prohibida,
más allá de la muerte, si hay más allá.
Porque en esa vida, si hay otra vida,
te miraré de lejos y nada más...


martes, abril 08, 2008


Me gustas cuando callas - Neruda


Me gusta cuando callas porque estas como ausente,
y me oyes desde lejos y mi voz no té toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca. Como todas las cosas están llenas de mi alma emerges de las cosas,
llenas del alma mía.
Mariposa de sueño,
te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estas como distante.
Y estas quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos,
y mi voz no te alcanza: Déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio claro como una lámpara,
simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella,
tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estas como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa basta.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

martes, marzo 11, 2008


No te amo - Neruda


No te amo como si fueras rosa de sal,
topacio o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.
Te amo como la planta que no florece y lleva dentro de sí,
escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo el apretado aroma que ascendió de la tierra.
Te amo sin saber cómo,
ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,
sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía, tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.

domingo, marzo 02, 2008


Con las manos vacías - Neruda


Cada vez que te tengo - amor - entre las manos no sé cómo te llegas ni sé cómo te vas, cuando voy a buscarte te encuentro tan lejano que me parece que no volverás.
Era invierno de angustia la última vez.
Viniste.
Se retoñó mi cuerpo de un poco de alegría.
Y cuando ya pensaba que no todo era triste me estremecí de nuevo, con las manos vacías...



martes, febrero 26, 2008


La copla del amor perdido - Neruda


I
El amor que no le dije me está entristeciendo ahora
No salió de mis labios y pasó por su lado como una suave sombra!
No lo supo mirar, no lo supo sentir, y mi boca tampoco se lo pudo decir...
Se perdió como un canto que se muere en los labios, se murió como un buque que se pierde en el mar.
Pasó como una sombra... No lo supo sentir... no lo supo sentir... no lo supo mirar...!
II
Silencioso amor.
Campana sin metal. Silencio.
Estoy triste ahora.
Tarde. Recuerdo.
Silencio. Soledad. Amor...
Si lo hubiera dicho en aquel atardecer...
Para qué lo callaría... ?
Para qué?!


sábado, febrero 23, 2008



" Pero si siente usted alguna emoción verdadera, escóndala como un tesoro, no permita que nadie la sospeche, o estará usted perdido. Dejaría de ser el verdugo para convertirse en víctima. Si alguna vez ama, ¡Guarde su secreto!, no lo descubra sin estar antes muy seguro de a quién abre su corazón. Podrá resguardar por anticipado este amor que no existe todavía, aprenda a desconfiar de este mundo. "
Honoré de Balzac, Goriot, el Padre


Desde que tu te fuiste... (P. Neruda)


Desde que tú te fuiste,
yo siento la amargura infinita de haberte callado tantas cosas: de haber
callado, mártir, esta blanda ternura que oculté como pueden ocultarse las rosas,
y de no haberte dicho las palabras fragantes que llevaba en la boca cuidadas y sumisas;
que esperé tantas veces que salieran vibrantes
y que siempre se helaron en una cruel sonrisa.
Ahora que te fuiste sufro dolor intenso de haber callado,
mártir de mí mismo el inmenso tesoro de dulzura que floreció en mi amor.
Pero sé que si un día volvieras a mi vida,
al buscar vanamente las palabras perdidas......

Sellaría mis labios el oculto amargor.


miércoles, febrero 20, 2008


El viaje definitivo – J. R. Jiménez

…Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas la tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará, nostálgico…

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.

lunes, febrero 18, 2008


Celos
Jose Angel Buesa (1910-1982)

Ya solo eres aquella
que tiene la costumbre de ser bella.
Ya pasó la embriaguez.
Pero no olvido aquel deslumbramiento,
aquella gloria del primer momento,
al ver tus ojos por primera vez

Y se que, aunque quisiera,
no he de volverte a ver de esa manera.
Como aquel instante de embriaguez;
y siento celos al pensar que un día,
alguien, que no te ha visto todavía,
verá tus ojos por primera vez.

jueves, febrero 14, 2008


Poemas mágicos y dolientes – J.R. Jiménez



Impenetrable es tu frente, cual un muro.

Tan cerca de los ojos, ¿cómo retiene preso

tu pensamiento? ¿Cómo su recinto es oscuro,

bajo el cabello de oro, sobre el radiante beso?

Con la movilidad del foso de tus ojos,

la fijeza de dardo de los míos esquivas;

a veces, brillan dentro como ponientes rojos,

a veces, como rápidas estrellas pensativas-.

¡Mujer, que yo lo vea! Libra de sus penosas

dudas a este constante asedio de mis penas;

¡quiero saber si tu alma es un jardín de rosas,

o un pozo verde, con serpientes y cadenas!


¿Las oyes cómo piden realidades,
ellas, desmelenadas, fieras,
ellas, las sombras que los dos forjamos
en este inmenso lecho de distancias?
Cansadas ya de infinidad, de tiempo
sin medida, de anónimo, heridas
por una gran nostalgia de materia,
piden límites, días, nombres.
No pueden
vivir así ya más: están al borde
del morir de las sombras, que es la nada.
Acude, ven conmigo.
Tiende tus manos, tiéndeles tu cuerpo.
Los dos les buscaremos
un color, una fecha, un pecho, un sol.
Que descansen en ti, sé tú su carne.
Se calmará su enorme ansia errante,
mientras las estrechamos
ávidamente entre los cuerpos nuestros
donde encuentren su pasto y su reposo.
Se dormirán al fin en nuestro sueño
abrazado, abrazadas. Y así luego,
al separamos, al nutrirnos sólo
de sombras, entre lejos,
ellas
tendrán recuerdos ya, tendrán pasado
de carne y hueso,
el tiempo que vivieron en nosotros.
Y su afanoso sueño
de sombras, otra vez, será el retorno
a esta corporeidad mortal y rosa
donde el amor inventa su infinito.

Salinas

miércoles, febrero 13, 2008


Desnudos – J. R. Jiménez

Por el mar vendrán
las flores del alba
(olas, olas llenas
de azucenas blancas),
el gallo alzará
su clarín de plata.

(¡Hoy! te diré yo
tocándote el alma)

¡Oh, bajo los pinos,
tu desnudez malva,
tus pies en la tierna
hierba con escarcha,
tus cabellos verdes
de estrellas mojadas!

(...Y tú me dirás
huyendo: Mañana)

Levantará el gallo
su clarín de llama,
y la aurora plena,
cantando entre granas,
prenderá sus fuegos
en las ramas blandas.

(¡Hoy! te diré yo
tocándote el alma)

¡Oh, en el sol nacido,
tus sienes doradas,
los ojos inmensos
de tu cara maga,
evitando azules
mis negras miradas!

(...Y tú me dirás
huyendo: Mañana)


Cállate, por Dios, que tú

no vas a saber decírmelo.

Deja que abran todos mis

sueños y todos tus lirios.


Mi corazón oye bien

la letra de tu cariño.

El agua lo va temblando

entre los juncos del río,

lo va extendiendo la niebla,

lo están meciendo los pinos

(y la luna opaca) y el

corazón de tu destino...


¡No apagues por Dios, la llama

que arde dentro de mímismo!

¡Cállate por Dios, que tú

no vas a poder decírmelo!


J. R. Jiménez


lunes, febrero 11, 2008


POSTAL

No sé si me engañaste, más fingiste
tan bien tu amor y tu entusiasmo loco,
que hoy, aunque nada entre los dos existe,
aún me parece que me amaste un poco.

Y si hoy, otra mujer, una alegría
dejar quisiera en mi existencia triste,
para hacerme feliz le pediría
que me engañara como tú lo hiciste.

FEDERICO RIVAS FRADE ( Colombia )

viernes, febrero 08, 2008


NOCTURNO VIII

Aquí, solo en la noche, ya es posible la muerte.
Morir es poca cosa si tu amor está lejos.

Puedo cerrar los ojos y apagar las estrellas.
Puedo cerrar los ojos y pensar que ya he muerto.

Puedo matar tu nombre pensando que no existes.
Ahora, solo en la noche, sé que todo lo puedo.

Puedo extender los brazos y morir en la sombra,
y sentir el tamaño del mundo en mi silencio.

Puedo cruzar los brazos mirándote desnuda,
y navegar por ríos que nacen en tu sueño.

Sé que todo lo puedo porque la noche es mía,
la gran noche que tiembla de un extraño deseo.

Sé que todo lo puedo, porque puedo olvidarte:
Sí. En esta sombra, solo, sé que todo lo puedo.

Y ya ves: me contento con cerrar bien los ojos
y apagar las estrellas y pensar que me he muerto

Buesa


viernes, febrero 01, 2008


Me parece que igual a los dioses

Es aquel joven que frente a ti

Se sienta y escucha de cerca mientras

Amable conversas.

Y sonríes seductora. Sí, esto

Aterra mi corazón dentro del pecho

Pues tan pronto te miro un instante

Como ya me es imposible decir una palabra,

Pues mi lengua desfallece; enseguida,

Un fuego sutil irrumpe bajo mi piel,

Nada veo con mis ojos, zumban

Mis oídos,

Se me esparce el sudor, un escalofrío

Me apresa toda, estoy más pálida

Que la hierba y me parece que

Falta poco para morir.

Pero todo hay que soportarlo, pues esto es así.

Safo


Se ha sumergido ya la luna. Media noche,

pasan las horas y yo duermo sola.

Safo




martes, enero 29, 2008




Cien sonetos de amor
XLIV (Sabrás que no te amo...)- Neruda


Sabrás que no te amo y que te amo
puesto que de dos modos es la vida,
la palabra es un ala del silencio,
el fuego tiene una mitad de frío.

Yo te amo para comenzar a amarte,
para recomenzar el infinito
y para no dejar de amarte nunca:
por eso no te amo todavía.


Te amo y no te amo como si tuviera
en mis manos la llave de la dicha
y un incierto destino desdichado.


Mi amor tiene dos vidas para amarte.
Por eso te amo cuando no te amo
y por eso te amo cuando te amo.

lunes, enero 28, 2008


CANCIÓN PARA LA ESPOSA AJENA

Tal vez guardes mi libro en alguna gaveta,
sin que nadie descubra cuál relata su historia,
pues será simplemente, los versos de un poeta,
tras de arrancar la página de la dedicatoria...

Y pasarán los años... Pero acaso algún día,
o acaso alguna noche que estés sola en tu lecho,
abrirás la gaveta - como una rebeldía,
y leerás mi libro- tal vez como un despecho.

Y brotará un perfume de una ilusión suprema
sobre tu desencanto de esposa abandonada.
Y entonces con orgullo, marcarás la página...
y guardarás mi libro debajo de la almohada.

Buesa


sábado, enero 26, 2008



Los versos del capitán
La Reina-Neruda


Yo te he nombrado reina.
Hay más altas que tú, más altas.
Hay más puras que tú, más puras.
Hay más bellas que tú, hay más bellas.
Pero tú eres la reina.
Cuando vas por las calles nadie te reconoce.
Nadie ve tu corona de cristal,
nadie mira la alfombra de oro rojo que pisas donde pasas,
la alfombra que no existe.
Y cuando asomas suenan todos los ríos en mi cuerpo,
sacuden el cielo las campanas, y un himno llena el mundo.
Sólo tú y yo, sólo tú y yo, amor mío, lo escuchamos.

viernes, enero 25, 2008


Sócrates se quejaba de que "los hijos son ahora tiranos, ya no se ponen en pie cuando entra un anciano a la habitación, contradicen a sus padres, charlan ante las visitas, engullen golosinas, cruzan las piernas y tiranizan a los maestros".

Platón redundaba en la mismas opiniones : "¿Qué está ocurriendo a nuestros jóvenes ? Faltan al respeto a sus mayores, desdeñan la ley, se rebelan en las calles inflamados de ideas descabelladas. Su moral esta decayendo ¿Que va a ser de ellos ?"

martes, enero 22, 2008



POEMA DEL AMOR AJENO - Buesa


Puedes irte y no importa, pues te quedas conmigo
como queda un perfume donde había una flor.
Tú sabes que te quiero, pero no te lo digo;
y yo sé que eres mía, sin ser mío tu amor.

La vida nos acerca y a la vez nos separa,
como el día y la noche en el amanecer...
Mi corazón sediento ansía tu agua clara,
pero es un agua ajena que no debo beber...

Por eso puedes irte, porque, aunque no te sigo,
nunca te vas del todo, como una cicatriz;
y mi alma es como un surco cuando se corta el trigo,
pues al perder la espiga retiene la raíz.

Tu amor es como un río, que parece más hondo,
inexplicablemente, cuando el agua se va.
Y yo estoy en la orilla, pero mirando al fondo,
pues tu amor y la muerte tienen un más allá.

Para un deseo así, toda la vida es poca;
toda la vida es poca para un ensueño así...
Pensando en ti, esta noche, yo besaré otra boca;
y tú estarás con otro... ¡pero pensando en mí!

sábado, enero 19, 2008


III

No, yo no diré nunca qué noche de verano
me estremeció la fiebre de tu mano en mi mano.
No diré que esa noche que sólo a ti te digo
se me encendió en la sangre lo que soñé contigo.
No, no diré esas cosas, y, todavía menos,
la delicia culpable de contemplar tus senos.
Y no diré tampoco lo que vi en tu mirada,
que era como la llave de una puerta cerrada.

Buesa




SÍNDROME

Todavía tengo casi todos mis dientes
casi todos mis cabellos y poquísimas canas
puedo hacer y deshacer el amor
trepar una escalera de dos en dos
y correr cuarenta metros detrás del ómnibus
o sea que no debería sentirme viejo
pero el grave problema es que antes
no me fijaba en estos detalles

Mario Benedetti



viernes, enero 18, 2008



VICEVERSA

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte

tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte

tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte

o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa

Benedetti

lunes, enero 07, 2008


Cuando tú me elegiste
-el amor eligió-
salí del gran anónimo
de todos, de la nada.
Hasta entonces
nunca era yo más alto
que las sierras del mundo.
Nunca bajé más hondo
de las profundidades
máximas señaladas
en las cartas marinas.
Y mi alegría estaba
triste, como lo están
esos relojes chicos,
sin brazo en que ceñirse
y sin cuerda, parados.
Pero al decirme: "tú"
-a mí, sí, a mí, entre todos-,
más alto ya que estrellas
o corales estuve.
Y mi gozo
se echó a rodar, prendido
a tu ser, en tu pulso.
Posesión tú me dabas
de mí, al dárteme tú.
Viví, vivo. ¿Hasta cuándo?
Sé que te volverás
atrás. Cuando te vayas
retornaré a ese sordo
mundo, sin diferencias,
del gramo, de la gota,
en el agua, en el peso.
Uno más seré yo
al tenerte de menos.
Y perderé mi nombre,
mi edad, mis señas, todo
perdido en mí, de mí.
Vuelto al osario inmenso
de los que no se han muerto
y ya no tienen nada
que morirse en la vida.

Salinas

domingo, diciembre 30, 2007



Mi corazón se siente satisfecho
Jose A. Buesa

Mi corazón se siente satisfecho
de haberte amado y nunca poseído:
así tu amor se salva del olvido
igual que mi ternura del despecho.

Jamás te vi desnuda sobre el lecho,
ni oí tu voz muriéndose en mi oído:
así ese bien fugaz no ha convertido
un ancho amor en un placer estrecho.

Cuanto el deleite suma a lo vivido
acrecentado se lo resta el pecho,
pues la ilusión se va por el sentido.

Y, en ese hacer y deshacer lo hecho,
sólo un amor se salva del olvido,
y es el amor que queda insatisfecho.


lunes, diciembre 24, 2007


Poema del renunciamiento
José Angel Buesa



Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor y, al pasar,
fingiré una sonrisa, como un dulce contraste
del dolor de quererte... y jamás lo sabrás.

Soñaré con el nácar virginal de tu frente;
soñaré con tus ojos de esmeralda de mar;
soñaré con tus labios desesperadamente;
soñaré con tus besos... y jamás lo sabrás.

Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca... y jamás lo sabrás.

Yo te amaré en silencio, como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos... y jamás lo sabrás.

Y si un día una lágrima denuncia mi tormento
-el tormento infinito que te debo ocultar-
te diré sonriente: "No es nada... Ha sido el viento."
Me enjugaré la lágrima... y jamás lo sabrás.

jueves, diciembre 20, 2007



CARTA SIN FECHA - Buesa


Amigo: sé que existes, pero ignoro tu nombre.
No lo he sabido nunca ni lo quiero saber.
Pero te llamo amigo para hablar de hombre a hombre,
que es el único modo de hablar de una mujer.

Esa mujer es tuya, pero también es mía.
Si es más mía que tuya, lo saben ella y Dios.
Sólo sé que hoy me quiere como ayer te quería,
aunque quizá mañana nos olvide a los dos.

Ya ves, ahora es de noche. Yo te llamo mi amigo;
yo, que aprendí a estar solo para quererla más;
y ella, en tu propia almohada, tal vez sueña conmigo;
y tú, que no lo sabes, no la despertarás.

¡Qué importa lo que sueña! Déjala así, dormida.
Yo seré como un sueño sin mañana ni ayer.
Y ella irá de tu brazo para toda la vida,
y abrirá las ventanas en el atardecer.

Y pasarán los años favorables o adversos,
y nacerán las rosas que nacen porque sí;
y acaso tú, algún día, leerás estos versos,
sin saber que los hice por ella y para ti...

jueves, noviembre 29, 2007


Poema de la Espera
José Angel Buesa


Yo sé que tú eres de otro y a pesar de eso espero.
Y espero sonriente porque yo sé que un día
como en amor, el último vale más que el primero
tu tendrás que ser mía.

Yo sé que tu eres de otro pero eso no me importa.
Porque nada es de nadie si hay alguien que lo ansía.
Y mi amor es tan largo y la vida es tan corta
que tendrás que ser mía.

Yo sé que tu eres de otro.
Pero la sed se sacia solamente en el fondo de la copa vacía.
Y como la paciencia puede más que la audacia
tu tendrás que ser mía.

Por eso en lo profundo de mis sueños despiertos
yo seguiré esperando porque sé que algún día
buscarás el refugio de mis brazos abiertos
y tendrás que ser mía

miércoles, noviembre 28, 2007




Monteverdi L' incoronazione di Poppea, dúo de Poppea y Nerón:

Pur ti miro,
Pur ti godo,
Pur ti stringo,
Pur t'annodo,
Più non peno,
Più non moro,
O mia vita, o mio tesoro.


Io son tua...
Tuo son io...
Speme mia, dillo, dì,
Tu sei pur, speme mia
L'idol mio, dillo, dì,
Tu sei pur,
Sì, mio ben,
Sì, mio cor, mia vita, sì.


Pur ti miro,
Pur ti godo,
Pur ti stringo,
Pur t'annodo,
Più non peno,
Più non moro,
O mia vita, o mi tesoro.

_______________________


Ya te miro,

Ya te gozo,

Ya te aprieto,

Ya te anudo,

Más no peno,

Más no muero,

Oh mi vida, oh mi tesoro.

Yo soy tuya...

Tuyo soy yo...

Esperanza mía, dilo, dí,

Tú eres ya, esperanza mía,

Ídolo mío, dilo, dí,

Tú eres ya,

Sí, mi bien,

Sí, corazón mío, vida mía, sí.

Ya te miro,

Ya te gozo,

Ya te aprieto,

Ya te anudo,

Más no peno,

Más no muero,

Oh mi vida, oh mi tesoro.


LA ENVIDIA:

¿Qué es un envidioso? Un ingrato que detesta la luz que le alumbra y le calienta.
Victor Hugo

La envidia en los hombres muestra cuán desdichados se sienten, y su constante atención a lo que hacen o dejan de hacer los demás, muestra cuánto se aburren.
Schopenhauer

La envidia es una declaración de inferioridad.
Napoleón Bonaparte

La envidia y el odio van siempre unidos, se fortalecen recíprocamente por el hecho de perseguir el mismo objeto.
Jean de la Brueyère

La envidia es el adversario de los más afortunados.
Epicteto de Frigia

Cuanto mejor es el bueno, tanto más molesto es para el malo.
San Agustín

La envidia, corrosiva del corazón, es confesión secreta de nuestro personal fracaso Un envidioso jamás perdona el mérito.
Pierre Corneille

Si estás libre de enemigos porque a nadie hiciste injuria, no faltarán otros que lo sean por envidia.
Seneca

Entre los desórdenes del alma, la envidia es el único inconfesable.


MALDAD:

Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada.
Edmund Burke

Lo peor que hacen los malos es obligarnos a dudar de los buenos.
Jacinto Benavente

Es extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien.
Victor Hugo


domingo, noviembre 25, 2007


La forma de querer tú
es dejarme que te quiera.
El sí con que te me rindes
es el silencio. Tus besos
son ofrecerme los labios
para que los bese yo.
Jamás palabras, abrazos,
me dirán que tú existías,
que me quisiste: jamás.
Me lo dicen hojas blancas,
mapas, augurios, teléfonos;
tú, no.
Y estoy abrazado a ti
sin preguntarte, de miedo
a que no sea verdad
que tú vives y me quieres.
Y estoy abrazado a ti
sin mirar y sin tocarte.
No vaya a ser que descubra
con preguntas, con caricias,
esa soledad inmensa
de quererte sólo yo.

Salinas

domingo, noviembre 18, 2007



Hagamos un trato


Compañera
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo

si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo

si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo

pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted

es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.

Mario Benedetti

sábado, noviembre 17, 2007


Táctica y estrategia


Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

Mario Benedetti