viernes, enero 30, 2009



La ciudad:



Dices “Iré a otra tierra, hacia otro mar,

y una ciudad mejor con certeza hallaré.

Pues cada esfuerzo mío está aquí condenado,

y muere mi corazón

lo mismo que mis pensamientos en esta desolada languidez.

Donde vuelvo mis ojos sólo veo

las oscuras ruinas de mi vida

y los muchos años que aquí pasé o destruí”.

No hallarás otra tierra ni otro mar.

La ciudad irá en ti siempre. Volverás

a las mismas calles. Y en los mismos suburbios llegará tu vejez;

en la misma casa encanecerás.

Pues la ciudad siempre es la misma. Otra no busques

- no la hay-

ni caminos ni barco para ti.

La vida que aquí perdiste

la has destruido en toda la tierra.


Kavafis

jueves, enero 22, 2009



SI TE VAS LEJOS – A. Gala

Si te vas lejos tú, me llevas lejos.
Si quieres separarte, te aproximas.
Prisiones hay que no gastan las limas
y estrellas que entreveran sus reflejos.

Es el laberinto nuestro amor de espejos
en que, si más te enfrías, más me animas.
Convéncete, cuando te desarrimas,
que, donde esté, te tiraré los tejos.

¿A qué polo tú irás que yo no vaya?
¿Dónde te esconderás que no te vea
si, entre tú y yo, ni lind hay ya ni valla?

No malgastes huyendo más tarea
que, al fin, juntos daremos peso y talla,
tú por la calle, yo por la azotea.

lunes, enero 19, 2009




Fin:



En medio del terror y de la sospecha,

con la mente agitada y los ojos asustados,

buscamos soluciones y planeamos qué hacer

para escapar de la segura

amenaza que tan espantosamente nos acecha.

Y sin embargo nos equivocamos, ése no es nuestro camino;

las noticias eran falsas

(o no escuchamos no comprendimos bien).

Otro desastre, otro que nunca habíamos pensado,

súbita, tempestuosamente cae sobre nosotros,

y sin darnos tiempo- sin prepararnos- nos arrebata.

Kavafis

jueves, enero 15, 2009



Murallas:


Sin consideración, sin piedad, sin pudor

en torno a mí han levantado altas y sólidas murallas.

Y ahora permanezco aquí en mi soledad.

Meditando en mi destino: la suerte roe mi espíritu

tanto como tenía que hacer.

Cómo no advertí que levantaban esos muros.

No escuché trabajar a los obreros ni sus voces.

Silenciosamente me tapiaron el mundo.



Kavafis

sábado, enero 10, 2009



“Amar casi reemplaza el pensar. El amor es un ardiente olvido del resto. No pidais pues lógica a la pasión. No hay encadenamiento lógico absoluto en el corazón humano, lo mismo que no hay figura geométrica perfecta en la mecánica celeste. ”
Víctor Hugo, Los Miserables,
Cuarta parte “El idilio de la calle Plumet y la epopeya de la calle Saint-Denis”, pag. 150




"Cuando comparecí ante el pesador de almas, el primero de los ángeles me dijo que,cuando son auténticos, el amor divino y el amor humano no se contraponen sino que se alimentan mutuamente. Habría podido amar a Moira consagrándome a Dios y amar a Dios entregándome a Moira. Pero, al negarme a elegir, al separar la cabeza de mi cuerpo, al no comprometerme plenamente ni con uno ni con otro, ni contra uno ni contra otro, los amé mal a los dos…"

Extracto de “La promesa del Ángel” Frédéric Lenoir y Violette Cabesos




Todo lo que es natural es inocente: el tigre como el cordero.


Yo sé con cuánta frecuencia callar es gritar intensamente


Una dicha no nos basta para toda la vida, y un dolor sí.


Los secretos del amor sólo están en la mirada.


El arte es la vía más alta que conozco de digerir la historia.


Para mí el amor fue siempre la amistad con momentos eróticos.


Hay que vivir el sueño y soñar la vida apasionadamente.


La felicidad no es más que un momento de inconsciencia


En diez minutos, un amor puede perfectamente ser eterno


No te sacrifiques. Nadie te necesita más que tú.


Para sentirse solo de verdad, o sea, en el peor sentido, hay que estar rodeada de una muchedumbre.


Hacer el amor es como agarrarse y empezar a bailar.


Qué duro ejercicio el de contemplar fotografías caducadas, si hay alguna que no lo sea.


Amor, amor: gestos. El amor no se dice, se hace.


La democracia no consiste en hacer lo que a uno le dé la real gana, sino en ejercer las libertades de uno sin perjudicar las de los demás.


Y porque el amor pueda acabarse, ¿no va a ser comenzado?


Nada subraya tanto una carencia como pretender ocultarla.


Para el amante, después de su amor, nada hay tan maravilloso como proclamar que ama.


Todo el mundo ha experimentado que el corazón tiene razones que la razón desconoce.


Tal vez la vida es de diversos amores y de una sola pasión.



A. Gala


Tal vez este mundo sea el infierno de otro planeta
Aldous Huxley


Ámame cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito
Proverbio Chino


La belleza no es un atributo de las cosas en sí. Sólo existe en la mente que la contempla

David Hume

Hay personas que nos hablan y ni las escuchamos; hay personas que nos hieren y no dejan cicatriz; pero hay personas que simplemente aparecen en nuestra vida y nos marcan para siempre
Cecilia Meireles


Más de uno le debe su éxito a su primera mujer... y su segunda mujer a su éxito
Bernard Shaw


Hice un curso de lectura rápida y fui capaz de leerme "Guerra y Paz" en veinte minutos. Creo que decía algo de Rusia
Woody Allen




viernes, diciembre 26, 2008



Como siguen al sol los girasoles

y viven de su luz y lo respiran,

son mis oídos ya los que te miran,

mi boca quien escucha tus resoles.


No pongas más a prueba ni acrisoles

el amarillo amor en que se estiran,

ni el fulgor tanto alejes al que aspiran

que, por saberlos tuyos, los asoles.


Córtame ya, y arranca lentamente,

sin que la sangre conyugal te alarme,

grano por grano toda mi simiente.


Será ése el mejor modo de acabarme,

pues temo que tu sol indiferente

me deje marchitar sin devorarme.


A. Gala

jueves, diciembre 18, 2008


Se reencuentran ellos, que en mi frente
no faltó tu presencia ni un momento,
ni te ausentaste de mi pensamiento
el tiempo de un suspiro solamente.

Cegada y sordomuda, el alma hirviente
se entronizó sobre su sentimiento
y olió la noche, por si acaso el viento
le acercaba tu aroma incandescente.

Sólo ellos se reencuentran, no nosotros,
que nunca nos habíamos perdido,
un dulce yugo sobre los dos cuellos.

Piafan, relinchan, triscan como potros,
se mecen entre el gozo y el gemido.
Son tu cuerpo y mi cuerpo, sólo ellos.


A. Gala

sábado, diciembre 06, 2008


Arrebátame, amor, águila esquiva,

mátame a desgarrón y a dentellada,

que tengo ya la queja amordazada

y entre tus garras la intención cautiva.


No finjas más, no ocultes la excesiva

hambre de mí que te arde en la mirada.

No gires más la faz desmemoriada

y muerde de una vez la carne viva.


Batir tu vuelo siento impenetrable,

en retirada siempre y al acecho.

Tu sed eterna y ágil desafío.


Pues que eres al olvido invulnerable,

vulnérame ya, amor, deshazme el pecho

y anida en él, demonio y ángel mío.

A. Gala

...
Tibi se cor meum totum sugicit,
quia te contemplans totum deficit.
...

(A ti se somete mi corazón por completo,
y desfallece totalmente al contemplarte)



Sto. Tomás de Aquino

domingo, noviembre 23, 2008


No te he tenido más en mí,

Que el río tiene el árbol de la orilla;

Yo, pasando, me estaba siempre en tu alma;

Tú, estando en mi alma siempre, nunca te venías...

Bastaba un cielo ciego, un pobre viento,

Para que desaparecieras de mi vida.


J.R.Jiménez

miércoles, noviembre 19, 2008


Agua honda y dormida, que no quieres ninguna
gloria, que has desdeñado ser fiesta y catarata;
que, cuando te acarician los ojos de la luna,
te llenas toda de pensamientos de plata...

Agua limpia y callada del remanso doliente,
que has despreciado el brillo del triunfo sonoro;
que, cuando te penetra el sol dulce y caliente,
te llenas toda de pensamientos de oro...

Bella y profunda eres, lo mismo que mi alma;
a tu paz han venido a pensar los dolores,
y brotan, en las plácidas orillas de tu calma,
los más puros ejemplos de alas y de flores.

J. R. Jiménez

martes, noviembre 18, 2008



Parecen mis penas

las olas del mar,

porque vienen más

cuando otras se van.



Sólo el silencio testigo

ha de ser de mi tormento

y aún no cabe lo que siento

en todo lo que no digo.

lunes, noviembre 10, 2008



"Estar enamorado es obtener desprecio por gemidos, miradas coquetas por suspiros amargos que proceden del corazón, un débil instante de gozo por veinte noches en vela, rebosantes de cansancio y aburrimiento. Si por suerte se consigue lo deseado, puede sobrevenir la desgracia; y si se pierde, lo que se logra es un esfuerzo trabajoso. En cualquiera de los casos, no pasa de ser una locura alcanzada con agudeza o una agudeza vencida por la locura."



"Él persigue el honor y yo, el amor. Él deja a sus amigos para proporcionarles una dignidad mayor y yo me dejo a mí mismo, a mis amigos y todo, por amor. Tú, tú me has cambiado. Por ti he descuidado los estudios, he perdido el tiempo, no me he ocupado de la correcta razón, he considerado que el mundo no valía nada. Has debilitado mi inteligencia con fantasías y has logrado que mi corazón enfermara pensando."

W. Shakespeare “Los dos hidalgos de Verona”



"Nunca leí, ni oí narrar en cuento o historia que el curso del amor verdadero haya discurrido en alguna ocasión con suavidad"

W. Shakespeare “Sueño de una noche de verano


martes, octubre 14, 2008


POEMA DE LA CULPA


Yo la amé, y era de otro, que también la quería.
Perdónala Señor, porque la culpa es mía.
Después de haber besado sus cabellos de trigo,
nada importa la culpa, pues no importa el castigo.

Fue un pecado quererla, Señor, y sin embargo
mis labios están dulces por ese amor amargo.
Ella fue como un agua callada que corría ...
Si es culpa tener sed, toda la culpa es mía.

Perdónala Señor, tu que le diste a ella
su frescura de lluvia y su esplendor de estrella.
Su alma era transparente como un vaso vacío:
Yo lo llené de amor. Todo el pecado es mío.

Pero, ¿cómo no amarla, si tu hiciste que fuera
turbadora y fragante como la primavera?
¿Cómo no haberla amado, si era como el rocío
sobre la yerba seca y ávida del estío?

Traté de rechazarla, Señor, inútilmente,
como un surco que intenta rechazar la simiente.
Era de otro. Era de otro que no la merecía,
y por eso, en sus brazos, seguía siendo mía.

Era de otro, Señor, pero hay cosas sin dueño:
Las rosas y los ríos, y el amor y el ensueño.
Y ella me dio su amor como se da una rosa
como quien lo da todo, dando tan poca cosa...

Una embriaguez extraña nos venció poco a poco:
Ella no fue culpable, Señor ... ni yo tampoco!

La culpa es toda tuya, porque la hiciste bella
y me diste los ojos para mirarla a ella.
Sí, nuestra culpa es tuya; sí, es una culpa amar,
sí, es culpa de un río cuando corre hacia el mar.

Es tan bella, Señor, y es tan suave, y tan clara,
que sería pecado mayor si no la amara.

Y por eso, perdóname Señor, porque es tan bella,
que Tú, que hiciste el agua, y la flor, y la estrella,
Tú, que oyes el lamento de este dolor sin nombre,
Tú también la amarías, ¡si pudieras ser hombre!

Buesa


domingo, septiembre 21, 2008



La tregua de Nerón:



No se turbó al escuchar

el oráculo de Delfos.

“Guárdate del año setenta y tres”.

Cuánto tiempo aún para gozar.

Tiene treinta años. Amplio en verdad

es el período concedido por el dios

para inquietarse ante futuros peligros.

Ahora vuelve a Roma algo cansado,

espléndidamente fatigado tras un viaje cuyas jornadas

fueron una continuación de placenteros días

en teatros, jardines, y gimnasios...

Noches en ciudades aqueas...

Y sobre todo la delicia de los cuerpos desnudos...

Así Nerón. Y en España, Galba

secretamente dispone y adiestra su ejército,

un anciano de setenta y tres años.


Kavafis


Termópilas - Kavafis




Honor a aquellos que en sus vidas

custodian y defienden las Termópilas.

Sin apartarse nunca del deber;

justos y rectos en sus actos,

no exentos de piedad y compasión;

generosos cuando son ricos, y también

si son pobres, modestamente generosos,

cada uno según sus medios;

diciendo siempre la verdad,

mas sin guardar rencor a los que mienten.

Y más honor aún les es debido

a quienes prevén (y muchos prevén)

que Elfialtes aparecerá finalmente

y pasarán los Persas.

lunes, junio 09, 2008


POEMA DE LAS COSAS - Buesa


Quizás estando sola, de noche, en tu aposento

oirás que alguien te llama sin que tú sepas quién,

y aprenderás entonces, que hay cosas como el viento

que existen ciertamente, pero que no se ven...


Y también es posible que una tarde de hastío

como florece un surco, te renazca un afán,

y aprenderás entonces que hay cosas como el río

que se están yendo siempre, pero que no se van...


O al cruzar una calle, tu corazón risueño

recordará una pena que no tuviste ayer

y aprenderás entonces que hay cosas como el sueño,

cosas que nunca han sido, pero que pueden ser...


Por más que tú prefieras ignorar estas cosas

sabrás por qué suspiras oyendo una canción

y aprenderás entonces que hay cosas como rosas,

cosas que son hermosas, sin saber que lo son...


Y una tarde cualquiera, sentirás que te has ido

y un soplo de ceniza regará tu jardín,

y aprenderás entonces, que el tiempo y el olvido

son las únicas cosas que nunca tienen fin.

sábado, mayo 24, 2008


Soneto 11 - Shakespeare


Al tiempo que decaigas podrás ver cómo crece

En alguien tuyo aquello de que has de separarte;

Y cuanta sangre nueva otorgues siendo joven,

Podrás llamarla tuya cuando dejes de serlo.


En ello estriban juicio, belleza y crecimiento;

Y su ausencia es locura, vejez, frío, declive.

Si así pensaran todos, el tiempo acabaría

Y en tres generaciones terminaría el mundo.


Que aquellos que no han sido hechos para quedar,

Deformes, toscos, rudos, estériles fallezcan:

Pero a ti se te dio más que al mejor dotado,

Y mimar deberías un don tan generoso.


Si la naturaleza hizo de ti su sello

Fue porque hicieras copias, y el modelo no muera.

jueves, mayo 08, 2008


Dos rojas lenguas de fuego

que, a un mismo tronco enlazadas,

se aproximan, y al besarse

forman una sola llama;


dos notas que del laúd

a un tiempo la mano arranca,

y en el espacio se encuentran

y armoniosas se abrazan;


dos olas que vienen juntas

a morir sobre una playa

y que al romper se coronan

con un penacho de plata;


dos jirones de vapor

que del lago se levantan

y al juntarse allá en el cielo

forman una nube blanca;


dos ideas que al par brotan,

dos besos que a un tiempo estallan,

dos ecos que se confunden,

eso son nuestras dos almas.

Bécquer