sábado, marzo 14, 2015

SALMO DE AMOR


¡Dios te bendiga amor, amor, porque eres bella!
¡Dios te bendiga, amor, porque eres mía!
¡Dios te bendiga, amor, cuando te miro!
¡Dios te bendiga, amor, cuando me miras!

¡Dios te bendiga si me guardas fe;
si no me guardas fe, Dios te bendiga!
¡Hoy, que me haces vivir, bendita seas;
cuando me hagas morir, seas bendita!

¡Bendiga Dios tus pasos hacia el bien;
tus pasos hacia el mal, Dios los bendiga!
¡Bendiciones a ti cuando me acoges;
bendiciones a ti cuando me esquivas!

¡Bendígate la luz de la mañana,
que al despertarte hiere tus pupilas,
bendigate la sombra de la noche,
que en su regreso te hallará dormida!

¡Abra los ojos para bendecirte,
antes de sucumbir, el que agoniza!
¡Si al herir te bendice el asesino,
que por su bendición Dios te bendigas!
¡Bendígate el humilde a quién socorras!
¡Bendígate, al nombrarte, tus amigas!
¡Bendígate los siervos de tu casa!
¡Los complacidos deudos te bendigan!

¡Te dé la tierra bendición en flores,
y el tiempo, en copias de apacibles días,
y el mar se aquiete para bendecirte,
y el dolor se eche atrás y te bendiga!

¡Vuelva a tocar con el nevado lirio
Gabriel tu frente, y la declare ungida!
!Dé el cielo a ti piedad don milagro,
y sanen los enfermos a tu vista!
!Oh querida mujer!... ¡Hoy que me adoras,
todo de bendiciones es el día!
¡Yo te bendigo, y quiero que conmigo
Dios y el cielo y la tierra te bendiga!
 
Eduardo Marquina

domingo, marzo 08, 2015

Amor y Aborrecimiento - Don Juan Ruiz de Alarcón

Y porque el verdadero amor no lo sabríamos apreciar sino hubo alguna vez el desamor, a partir de hoy veremos las marcas que siempre deja en el corazón.

AMOR Y ABORRECIMIENTO

Hermoso dueño mío,
por quien sin fruto lloro,
pues cuanto más te adoro
tanto más desconfío
de vencer la esquiveza
que intenta competir con la belleza!
La natural costumbre
en ti miro trocada:
lo que a todos agrada
te causa pesadumbre;
el ruego te embravece,
amor te hiela, llanto te endurece.
Belleza te compone
divina-no lo ignoro,
pues por deidad te adoro-;
mas ¿qué razón dispone
que perfecciones tales
rompan sus estatutos naturales?
Si a tu belleza he sido
tan tierno enamorado,
si estimo despreciado
y quiero aborrecido,
¿qué ley sufre, o qué fuero,
que me aborrezcas tú porque te quiero?

(La prueba de la s promesas, acto I)

viernes, marzo 06, 2015



El Amor Verdadero

El amor verdadero no es hijo de un instante,
ni su eslabón sirve para hacer fuego a voluntad,
sino que, a su aire, nace y anda,
tras largo entretenimiento, que afirma su cimiento.
No lo rondarán entonces conjuros o rupturas,
ni se alejará ya nunca del asiento y el crescendo.
Lo que viene a confirmar el que veamos
toda obra hija de un instante morir en su siguiente.
Yo soy empero tierra durísima, pedernal puro,
del todo remisa a los esquejes, insumisa,
si bien aquella planta que en mí arraiga
ya no tenga -en primavera- cuidado de las lluvias. 


Ibn Hazm

sábado, febrero 28, 2015



A Él

No existe lazo ya: todo está roto:
plúgole al cielo así: ¡bendito sea¡
Amargo cáliz con placer agoto:
mi alma reposa al fin: nada desea. 


Te amé, no te amo ya: piénsolo al menos:
¡nunca, si fuere error, la verdad mire!
Que tantos años de amarguras llenos
trague el olvido: el corazón respire. 


Lo has destrozado sin piedad: mi orgullo
una vez y otra vez pisaste insano...
Mas nunca el labio exhalará un murmullo
para acusar tu proceder tirano. 


De graves faltas vengador terrible,
dócil llenaste tu misión: ¿lo ignoras?
No era tuyo el poder que irresistible
postró ante ti mis fuerzas vencedoras. 


Quísolo Dios y fue: ¡ gloria a su nombre!
Todo se terminó, recobro aliento:
¡Ángel de las venganzas!, ya eres hombre...
ni amor ni miedo al contemplarte siento. 


Cayó tu cetro, se embotó tu espada...
Mas, ¡ay!, cuán triste libertad respiro...
Hice un mundo de ti, que hoy se anonada
y en honda y vasta soledad me miro. 


¡Vive dichoso tú! Si en algún día
ves este adiós que te dirijo eterno,
sabe que aún tienes en el alma mía
generoso perdón, cariño tierno. 
G. Gómez de Avellaneda

Suplicio de amor

¡Feliz quien junto a ti por ti suspira,
quien oye el eco de tu voz sonora,
quien el halago de tu risa adora
y el blando aroma de tu aliento aspira!


Ventura tanta, que envidioso admira
el querubín que en el empíreo mora,
el alma turba, el corazón devora,
y el torpe acento, al expresarla, expira.


Ante mis ojos desaparece el mundo
y por mis venas circular ligero
el fuego siento del amor profundo.


Trémula, en vano resistirte quiero.
De ardiente llanto mi mejilla inundo.
¡Delirio, gozo, te bendigo y muero!

G. Gómez de Avellaneda

Te amo,
te amo de una manera inexplicable,
de una forma inconfesable,
de un modo contradictorio.

Te amo
con mis estados de ánimo que son muchos,
y cambian de humor continuamente.
por lo que ya sabes,
el tiempo, la vida, la muerte.

Te amo…
con el mundo que no entiendo,
con la gente que no comprende,
con la ambivalencia de mi alma,
con la incoherencia de mis actos,
con la fatalidad del destino,
con la conspiración del deseo,
con la ambigüedad de los hechos.

Aún cuando te digo que no te amo, te amo,
hasta cuando te engaño, no te engaño,
en el fondo, llevo a cabo un plan,
para amarte mejor.

Te amo…
sin reflexionar, inconscientemente,
irresponsablemente, espontáneamente,
involuntariamente, por instinto,
por impulso, irracionalmente.

En efecto no tengo argumentos lógicos,
ni siquiera improvisados
para fundamentar este amor que siento por ti,
que surgió misteriosamente de la nada,
que no ha resuelto mágicamente nada,
y que milagrosamente, de a poco, con poco y nada
ha mejorado lo peor de mí.

Te amo,
te amo con un cuerpo que no piensa,
con un corazón que no razona,
con una cabeza que no coordina.

Te amo
incomprensiblemente,
sin preguntarme por qué te amo,
sin importarme por qué te amo,
sin cuestionarme por qué te amo.

Te amo
sencillamente porque te amo,
yo mismo no sé por qué te amo.

Gianfranco Pagliaro

viernes, febrero 27, 2015


Significado de la palabra Yo amé
Imitación de Parny

    Con yo amé dice cualquiera
Esta verdad desolante:
-Todo en el mundo es quimera,
No hay ventura verdadera
Ni sentimiento constante.
     Yo amé significa: -Nada
le basta al hombre jamás:
La pasión más delicada,
La promesa más sagrada,
Son humo y viento... ¡y no más!
G. Gómez de Avellaneda


A LA POESÍA:

¡Oh, tú, del alto cielo
precioso don, al hombre concedido!
¡Tú, de mis penas íntimo consuelo,
de mis placeres manantial querido!
¡Alma del orbe, ardiente Poesía,
dicta el acento de la lira mía!

G. Gómez de Avellaneda

jueves, febrero 26, 2015


Un tiempo hollaba por alfombras rosas;
y nobles vates, de mentidas diosas
prodigábanme nombres;
mas yo, altanera, con orgullo vano,
cual águila real a vil gusano,
contemplaba a los hombres.

Mi pensamiento —en temerario vuelo—
ardiente osaba demandar al cielo
objeto a mis amores,
y si a la tierra con desdén volvía
triste mirada, mi soberbia impía
marchitaba sus flores.

Tal vez por un momento caprichosa
entre ellas revolé, cual mariposa,
sin fijarme en ninguna;
pues de místico bien siempre anhelante,
clamaba en vano, como tierno infante
quiere abrazar la luna.

Hoy, despeñada de la excelsa cumbre
do osé mirar del sol la ardiente lumbre
que fascinó mis ojos,
cual hoja seca al raudo torbellino,
cedo al poder del áspero destino...
¡Me entrego a sus antojos!

Cobarde corazón, que el nudo estrecho
gimiendo sufres, dime: ¿qué se ha hecho
tu presunción altiva?
¿Qué mágico poder, en tal bajeza
trocando ya tu indómita fiereza,
de libertad te priva?

¡Mísero esclavo de tirano dueño,
tu gloria fue cual mentiroso sueño,
que con las sombras huye!
Di, ¿qué se hicieron ilusiones tantas
de necia vanidad, débiles plantas
que el aquilón destruye?

En hora infausta a mi feliz reposo,
¿no dijiste, soberbio y orgulloso:
—¿Quién domará mi brío?
¡Con mi solo poder haré, si quiero,
mudar de rumbo al céfiro ligero
y arder al mármol frío!

¡Funesta ceguedad! ¡Delirio insano!
Te gritó la razón... Mas ¡cuán en vano
te advirtió tu locura!...
¡Tú mismo te forjaste la cadena,
que a servidumbre eterna te condena,
y a duelo y amargura!
G. Gómez de Avellaneda



No finjas más, no ocultes la excesiva
hambre de mí que te arde en la mirada.
A. Gala


martes, febrero 24, 2015

 
SI TE VAS LEJOS:
 
Si te vas lejos tú, me llevas lejos.
Si quieres separarte, te aproximas.
Prisiones hay que no gastan las limas
y estrellas que entreveran sus reflejos.

Es el laberinto nuestro amor de espejos
en que, si más te enfrías, más me animas.
Convéncete, cuando te desarrimas,
que, donde esté, te tiraré los tejos.

¿A qué polo tú irás que yo no vaya?
¿Dónde te esconderás que no te vea
si, entre tú y yo, ni linde hay ya ni valla?

No malgastes huyendo más tarea
que, al fin, juntos daremos peso y talla,
tú por la calle, yo por la azotea. 
A. Gala
 


QUIZÁS

Quizás te diga un día que dejé de quererte,
aunque siga queriéndote más allá de la muerte;
y acaso no comprendas en esa despedida,
que, aunque el amor nos une, nos separa la vida.

Quizás te diga un día que se me fue el amor,
y cerraré los ojos para amarte mejor,
porque el amor nos ciega, pero, vivos o muertos,
nuestros ojos cerrados ven más que estando abiertos.

Quizás te diga un día que dejé de quererte,
aunque siga queriéndote más allá de la muerte;
y acaso no comprendas en esa despedida,
¡que nos quedamos juntos para toda la vida!

Buesa

domingo, febrero 22, 2015


¿Podré decir "dame tu mano" un día?
¿Podré decir "todo está bien, por fin
todo está bien", un día?
Noche tras noche te he esperado
tras desprovistos cuartos de ciudades
circundadas por ríos,
con la mirada sigilosa
fija en el techo y una dura mano
de soledad asida a la garganta.

Te esperé, amor, en plazas recorridas
por opulentos mediodías, mientras
se inundaban de ti los soportales
y, descalzo en la piedra, tú cruzabas
sin mirarme siquiera.

Me apoyaba en columnas protectoras
para esperarte. Me apoyé en antiguas
almenas para verte
llegar desde más lejos.
Me apoyé sobre arenas soleadas,
por si era acaso el mar quien te traía.
Acaricié mejillas falsas, falsos
labios en flor, que se desmoronaban
cuando apenas el botón se entreabría.

Y hoy, en una ciudad
desconocida, en una transitoria
habitación, de nuevo te pregunto
si te podré decir:
"Dame la mano" un día.
Entre unas sábanas extrañas, entre
una tristeza demasiado grande
para una sola vida, escucha, escucha,
después de pasear sin compañía
por la orilla de un lago - tú comprendes -
quiero saber si yo tendré derecho
a decir una vez: "He aquí que llega
finalmente mi parte de alegría".

Porque si no, responde:
¿para qué tantos lagos y secretas
estancias, para qué tantas ciudades
circundadas por ríos? si no, amor,
¿para qué tanto abril y tanta vida,
tanta pasión sin fruto y sin respuesta?
A.Gala

sábado, febrero 21, 2015



¡Qué adorado desfavor!
¡Qué enmudecido sufrir!
¡Qué mentiroso vivir!
¡Qué puro morir de amor!

¡Qué negociados engaños
y qué forzosos tormentos!
¡Qué aborrecidos alientos
y qué apetecidos daños!

¡Y qué esfuerzo y qué temor!
¡Qué no ver, qué prevenir!
¡Qué mentiroso vivir!
¡Qué puro morir de amor!

¡Qué enredos, ansias, asaltos,
y qué conformes contrarios!
¡Qué cuerdos, qué temerarios!
¡Qué vida de sobresaltos!

Y que no hay muerte mayor
que el tenerla y no morir.
¡Qué mentiroso vivir!
¡Qué puro morir de amor!

Quevedo


Fragmentos varios:

La diferencia está en que, mientras tú no sabías nada, había foso y muralla; en el momento que descubriste mis sentimientos, el foso secó y, en persona, no hubo muralla que aguantase.

Deseo que ocurra, sueño que ocurra, pero si ocurriese me moriría de miedo.

Eres la mujer de mi vida y espero llegar a tiempo para ser la persona que necesitas en la tuya. No hay ningún otro evento en el universo que llame mi atención, ni otro ente al que quisiera unir mi felicidad. Quiero estar siempre presente en tu vida.

Pensamos de forma similar y tenemos gustos parejos, pero yo soy fuerte, con iniciativa, resolutivo,impulsivo y tranquilo... Así te compenso ya que tú eres serena, tierna, candida, y piensas más a largo plazo. Me motivas. Yo soy manual y físico; tú transcendental y metafísica. Mi complemento femenino...

 




PASATIEMPO:


Cuando éramos niños 
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana 
no existía.

Luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque un océano
la muerte solamente
una palabra.

Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros

Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

Benedetti


AMISTAD:


Entre un hombre y una mujer la amistad es tan sólo una pasarela que conduce al amor.
J. Rénard 

Ofrecer amistad al que pide amor es como dar pan al que muere de sed.
Ovidio

El que busca un amigo sin defectos, se queda sin amigos.
Proverbio turco

Hola, soy la amistad, y vengo a recordarte que, para que pueda crecer bella y fuerte, tienes que regarme continuamente, no me descuides, no dejes que me marchite... (y el amor también...)

El falso amigo es como la sombra, que nos sigue mientras dura el sol.
C. Dossi

Reprende al amigo en secreto y alábalo en público.
Leonardo da Vinci

Cuando mi voz calle con la muerte, mi corazón te seguirá hablando.
Tagore

La verdadera amistad es como la fosforescencia: resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido
Tagore


miércoles, agosto 10, 2011


TÚ ME ABANDONARÁS EN PRIMAVERA...A. Gala


Tú me abandonarás en primavera,
cuando sangre la dicha en los granados
y el secadero, de ojos asombrados,
presienta la cosecha venidera.

Creerá el olivo de la carretera
ya en su rama los frutos verdeados.
Verterá por maizales y sembrados
el milagro su alegre revolera.

Tú me abandonarás. Y tan labriega
clareará la tarde en el ejido,
que pensaré: Es el día lo que llega.

Tú me abandonarás sin hacer ruido,
mientras mi corazón salpica y juega
sin darse cuenta de que ya te has ido.

lunes, abril 11, 2011


AMOR OSCURO

Si para ti fui sombra
cuando cubrí tu cuerpo,
si cuando te besaba
mis ojos eran ciegos,
sigamos siendo noche,
como la noche inmensos,
con nuestro amor oscuro,
sin límites, eterno...
Porque a la luz del día
nuestro amor es pequeño.

Manuel Altolaguirre


En la vida es necesario saber eclipsarse cuando uno siente que ya no es bien recibido...

sábado, marzo 12, 2011




Si el amor, como todo, es cuestión de palabras,

acercarme a tu cuerpo fue crear un idioma



"No fue, pues, mi ingenio, ni siquiera mi alcohol, lo que nos separó, sino el modo de administrarlo: ahora sé que lo usaba para tapar la responsabilidad de quererte, porque quererte, entonces, era también una forma de desasosiego. Han tenido que pasar todos estos años para comprender que se trataba del desasosiego propio de la existencia, de cualquier existencia, y que al no aceptarlo como una parte de lo que la vida me daba, estaba rechazando también su lado bueno. El lado bueno de la vida eras tú, con su desasosiego incluido, pero en aquella época yo oscilaba entre el todo y la nada. Prefería no tener nada si advertía en el todo una carencia, como si hubiera todos completos. Cada todo incluye un agujero al que hay que resignarse o, mejor que eso, al que hay que aceptar como algo que lo constituye".
Juan José Millás, Cartas de Amor, "Tener razón", pág. 152



“Comenzaré preguntándole si sabe cuántas personas forman un matrimonio, Dos, el hombre y la mujer, No señor, en el matrimonio existen tres personas, está la mujer, está el hombre, y está lo que yo llamo tercera persona, la más importante, la persona que está constituida por el hombre y la mujer juntos, Nunca había pensado en eso, Si uno de los dos comete adulterio, por ejemplo, el más ofendido, el que recibe el golpe más profundo, por muy increíble que esto le parezca, no es el otro, sino ese otro que es la pareja, no es el uno, es la unión de las dos, Y se puede vivir realmente con ese uno hecho de dos, a mi ya me cuesta trabajo vivir conmigo mismo, Lo más común en el matrimonio es que se vea al hombre o a la mujer, o a ambos, cada uno por su lado queriendo destruir a ese tercero que ellos son, ese que resiste, ese que quiere sobrevivir sea como sea.”
José Saramago, Todos los nombres, pag. 45




"Es el pecho de otra persona lo que nos respalda, sólo nos sentimos respaldados de veras cuando hay alguien detrás, lo indica la propia palabra, a nuestras espaldas, como en inglés también, to back, alguien a quien acaso no vemos y que nos cubre la espalda con su pecho que está a punto de rozarnos y acaba siempre rozándonos, y a veces, incluso, ese alguien nos pone una mano en el hombro con la que nos apacigua y también nos sujeta. Así duermen o creen que duermen la mayoría de los matrimonios y de las parejas, los dos se vuelven hacia el mismo lado cuando se despiden, de manera que uno le da al otro la espalda a lo largo de la noche entera y se sabe respaldado por él o ella, por ese otro, y en medio de la noche, al despertar sobresaltado por una pesadilla o ser incapaz de conciliar el sueño, al padecer una fiebre o creerse solo y abandonado a oscuras, no tiene más que darse la vuelta y ver entonces, de frente, el rostro del que le protege, que se dejará besar lo que en el rostro es besable (nariz, ojos y boca; mentón, frente y mejillas, es todo el rostro) o quizá, medio dormido, le pondrá una mano en el hombro para apaciguarle, o para sujetarle, o para agarrarse acaso."
Javier Marías, Corazón tan blanco, pág. 104.



Señor, si no estás aquí, ¿dónde te buscaré, estando ausente? Si estás por doquier, ¿cómo no descubro tu presencia? Cierto es que habitas en una claridad inaccesible. Pero ¿dónde se halla esa inaccesible claridad?, ¿cómo me acercaré a ella? ¿Quién me conducirá hasta ahí para verte en ella? Y luego, ¿con qué señales, bajo qué rasgo te buscaré? Nunca jamás te vi, Señor, Dios mío; no conozco tu rostro.
¿Qué hará, altísimo Señor, éste tu desterrado tan lejos de ti? ¿Qué hará tu servidor, ansioso de tu amor, y tan lejos de tu rostro? Anhela verte, y tu rostro está muy lejos de él. Desea acercarse a ti, y tu morada es inaccesible. Arde en el deseo de encontrarte, e ignora dónde vives. No suspira más que por ti, y jamás ha visto tu rostro.
...
Enséñame a buscarte y muéstrate a quien te busca; porque no puedo ir en tu busca a menos que tú me enseñes, y no puedo encontrarte si tú no te manifiestas. Deseando te buscaré, buscando te desearé, amando te hallaré y hallándote te amaré."
...
Anselmo, obispo de Canterbury, Proslogion, 1.

sábado, febrero 19, 2011


Las ideas son como las pulgas: saltan de un hombre a otro pero no pican a todo el mundo
Stanislav Lem

Sólo pensar en traicionar es ya una traición consumada.
Cesare Cantú

El amor no es sólo un sentimiento. Es también un arte.
Honorato de Balzac

Mucho dinero y poca educación, es la peor combinación.
Valentín Moragas Roger

No estimes el dinero en más ni en menos de lo que vale, porque es un buen siervo y un mal amo.
Alejandro Dumas

El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano.
John F. Kennedy

Que hablen mal de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen.
Oscar Wilde

Quizá, el camino más directo para conquistar la fama sea el afirmar con seguridad y pertinencia y, por cuantos modos sea posible, el haberla conquistado.
Giacomo Leopardi

En la prosperidad los hombres piden muy poco a Dios. En la adversidad, le piden demasiado.
Anónimo

Para Dios todo es hermoso, bueno y justo. Los hombres han concebido lo justo y lo injusto.
Heráclito de Efeso

El hombre en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.
Friedrich Nietzsche

Solamente la existencia de Caín nos hace amar a Abel.
Sergio Leone

Si hubiera previsto las consecuencias me hubiera hecho relojero.
Albert Einstein

Yo no sé si Dios existe, pero si existe, sé que no le va a molestar mi duda.
Mario Benedetti

Según vamos adquiriendo conocimiento, las cosas no se hacen más comprensibles, sino más misteriosas.
Albert Schwaitzer

La ciencia se puede aprender de memoria, pero la sabiduría no.
Laurence Sterne

Un sutil pensamiento erróneo puede dar lugar a una indagación fructífera que revela verdades de gran valor.
Isaac Asimov

Las religiones, como las luciérnagas, necesitan de la oscuridad para brillar.
Arthur Schopenhauer

La ciencia tiene una característica maravillosa, y es que aprende de sus errores.
Ruy Perez Tamayo
El Señor prefiere a la gente corriente, por eso ha hecho tanta.
Abraham Lincoln

Hay algo que Dios ha hecho mal. A todo le puso límites menos a la tontería.
Konrad Adenauer

El diablo es optimista si cree que puede hacer peores a los hombres.
Karl Kraus

Si Dios no es amor, no vale la pena que exista.
Henry Miller

Lo único que impide a Dios mandar un segundo diluvio, es que el primero fue inútil.
Nicolás Sebastien Roch 'Chamfort'

Elegancia es la ciencia de no hacer nada igual que los demás, pareciendo que se hace todo de la misma manera que ellos.
Honorato de Balzac

lunes, enero 03, 2011




NO POR AMOR... – A. Gala

No por amor, no por tristeza,
no por la nueva soledad:
porque he olvidado ya tus ojos
hoy tengo ganas de llorar.
Se va la vida deshaciendo
y renaciendo sin cesar:
la ola del mar que nos salpica
no sabemos si viene o va.
La mañana teje su manto
que la noche destejerá.
Al corazón nunca le importa
quién se fue sino quién vendrá.
Tú eres mi vida y yo sabía
que eras mi vida de verdad,
pero te fuiste y estoy vivo
y todo empieza una vez más.
Cuando llegaste estaba escrito
entre tus ojos el final.
Hoy he olvidado ya tus ojos
y tengo ganas de llorar.

lunes, octubre 18, 2010




No sé lo que he soñado
en la noche pasada.
Triste, muy triste, debió ser el sueño
pues despierto la angustia me duraba.

Noté al incorporarme
húmeda la almohada
y por primera vez sentí al notarlo
de un amargo placer henchirse el alma

Triste cosa el sueño
que llanto nos arranca.
mas tengo en mi tristeza un alegría...
¡Sé que aún me quedan lágrimas!

Bécquer

sábado, junio 19, 2010

 
En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende al corazón y lo refrena;

y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto,
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.
Garcilaso de la Vega

sábado, mayo 08, 2010



Amistad
 

No necesito amigos que cambien cuando yo cambio y asientan cuando yo asiento. Mi sombra lo hace mucho mejor.
Plutarco

Amigos son aquellos extraños seres que nos preguntan cómo estamos y esperan a oír la contestación.
Ed Cunningham

El que te habla de los defectos de los demás, con los demás hablará de los tuyos.
Denis Diderot

La verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos parece ameno.
Erasmo de Rótterdam

Cuando la voz de un enemigo acusa, el silencio de un amigo condena.
Ana de Austria

Los amigos no son ni muchos ni pocos, sino los suficientes.
Hugo von Hofmannsthal

No conozco mayor enemigo del hombre que el que es amigo de todo el mundo.
Jean Jacques Rousseau

La verdadera amistad es aquella que aún siendo diferentes, amamos las diferencias. Aún siendo defectivos, nos aceptamos perfectibles.
José Luis Cunha

En lugar de tratar de amar a tus enemigos, trata a tus amigos un poco mejor.
Edgar W. Howe

Lo que hace que la mayoría de las mujeres sean tan poco sensibles a la amistad es que la encuentran insípida luego de haber probado el gusto del amor.
La Rochefoucauld

La Biblia enseña a amar a nuestros enemigos como si fueran nuestros amigos, posiblemente porque son los mismos.
Vittorio de Sica

Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere.
Elbert Hubbard


La prosperidad hace amistades, y la adversidad las prueba.
Anónimo

¡Qué súbitas amistades surgen del vino!
J. Gay

Al amigo no lo busques perfecto, búscalo amigo.
Canterville

El nombre de amigo es corriente, pero la fe en la amistad, rara.
Fedro
 

jueves, marzo 11, 2010




El Amor ha agitado mis entrañas como el huracán
que sacude el monte bajo las encinas.
Se han puesto ya la Luna y las Pléyades.
Es media noche.
Pasa el tiempo.
Y sigo durmiendo sola.
Viniste.
Hiciste bien.
Yo te estaba aguardando.
Has prendido fuego a mi corazón,
que se abrasa de deseo.

Safo de Lesbos

domingo, febrero 21, 2010


Gracias amor por esta serena desventura.
¡qué bien hallado estoy con mi desesperanza!
-¡Cuán fácilmente, en ella, vuela mi nave pura!-
¡Oh qué mar tormentosa tan llena de bonanza!

¿Dónde la pasión loca se ha sepultado? Todo,
Desde que la aulaga ha clavado su espina
En mi ilusión, parece riendo, de otro modo:
¡la noria, tan alegre; tan verde la colina!

…Pero un remordimiento de mi misma tristeza
Lo anega todo, a veces en olas de quebranto.
Siento que mi dolor me toca de belleza,
¡y me apenumbro en esta felicidad de llanto!

Jiménez

miércoles, febrero 03, 2010


Sed de ti me acosa en las noches hambrientas.
Trémula mano roja que hasta su vida se alza.
Ebria de sed, loca sed, sed de selva en sequía.
Sed de metal ardiendo, sed de raíces ávidas......
Por eso eres la sed y lo que ha de saciarla.
Cómo poder no amarte si he de amarte por eso.
Si ésa es la amarra cómo poder cortarla, cómo?
Cómo si hasta mis huesos tienen sed de tus huesos.
Sed de ti, guirnalda atroz y dulce.
Sed de ti que en las noches me muerde como un perro.
Los ojos tienen sed, para qué están tus ojos.
La boca tiene sed, para qué están tus besos.
El alma está incendiada de estas brasas que te aman.
El cuerpo incendio vivo que ha de quemar tu cuerpo.
De sed. Sed infinita. Sed que busca tu sed.
Y en ella se aniquila como el agua en el fuego.

Pablo Neruda.

viernes, enero 08, 2010



Hemos perdido aún este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.

A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.

Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.

Entonces, dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?

Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.

Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.


Neruda - Poema 10

martes, diciembre 08, 2009



Cien sonetos de amor
XXII (Cuántas veces, amor)-
Neruda

Cuántas veces, amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo,
sin reconocer tu mirada, sin mirarte, centaura,
en regiones contrarias, en un mediodía quemante:
eras sólo el aroma de los cereales que amo.

Tal vez te vi, te supuse al pasar levantando una copa
en Angola, a la luz de la luna de Junio,
o eras tú la cintura de aquella guitarra
que toqué en las tinieblas y sonó como el mar desmedido.

Te amé sin que yo lo supiera, y busqué tu memoria.
En las casas vacías entré con linterna a robar tu retrato.
Pero yo ya sabía cómo era. De pronto

mientras ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida:
frente a mis ojos estabas, reinándome, y reinas.
Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino.

miércoles, noviembre 25, 2009




Varios efectos del amor:


Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso.

Huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño:
esto es amor; quien lo probó, lo sabe.

Lope de Vega

domingo, noviembre 15, 2009


Las caricias:


¡Qué música del tacto
las caricias contigo!
¡Qué acordes tan profundos!
¡Qué escalas de ternuras,
de durezas, de goces!
Nuestro amor silencioso
y oscuro nos eleva
a las eternas noches
que separan altísimas
los astros más distantes.
¡Qué música del tacto
las caricias contigo!


Manuel Altolaguirre

sábado, noviembre 07, 2009


ANHELOS

Agua quisiera ser, luz y alma mía,
que con su transparencia te brindara;
porque tu dulce boca me gustara,
no apagara tu sed, la encendería.

Viento quisiera ser: en noche umbría
callado hasta tu lecho penetrara
y aspirar por tus labios me dejara,
y mi vida en la tuya fundiría.

Fuego quisiera ser para abrasarte
en un volcán de amor, ¡oh estatua inerte,
sorda a las quejas de quien supo amarte!

Y después, para siempre poseerte,
tierra quisiera ser, y disputarte
celoso a la codicia de la muerte.

Francisco Rodríguez Marín.

lunes, octubre 26, 2009


Yo me he asomado a las profundas simas
de la tierra y del cielo,
y les he visto el fin, o con los ojos,
o con el pensamiento.

Mas ¡ay! de un corazón llegué al abismo
y me incliné un momento,
y mi alma y mis ojos se turbaron:
¡tan hondo era y tan negro!!


Bécquer

martes, octubre 13, 2009



POEMA DE LA DESPEDIDA.


Te digo adiós si acaso te quiero todavía
Quizás no he de olvidarte... Pero te digo adiós
No sé si me quisiste... No sé si te quería
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste y apasionado y loco
Me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No se si te amé mucho... No se si te amé poco,
Pero si sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo
Y el corazón me dice que no te olvidaré.
Pero al quedarme solo... Sabiendo que te pierdo,
Tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós y acaso con esta despedida
Mi más hermoso sueño muere dentro de mí.
Pero te digo adiós para toda la vida,
Aunque toda la vida siga pensando en ti.