sábado, mayo 24, 2008


Soneto 11 - Shakespeare


Al tiempo que decaigas podrás ver cómo crece

En alguien tuyo aquello de que has de separarte;

Y cuanta sangre nueva otorgues siendo joven,

Podrás llamarla tuya cuando dejes de serlo.


En ello estriban juicio, belleza y crecimiento;

Y su ausencia es locura, vejez, frío, declive.

Si así pensaran todos, el tiempo acabaría

Y en tres generaciones terminaría el mundo.


Que aquellos que no han sido hechos para quedar,

Deformes, toscos, rudos, estériles fallezcan:

Pero a ti se te dio más que al mejor dotado,

Y mimar deberías un don tan generoso.


Si la naturaleza hizo de ti su sello

Fue porque hicieras copias, y el modelo no muera.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que polinice, ¿no? Cómo te gustan este tipo de poemas...